

Desde los medios, ¿tirón de orejas mediante?, se perdió la imparcialidad y la manifestación popular en las calles de la ciudad de Buenos Aires fue mostrada como al pasar en un par de noticieros. Las noticias acerca de intentos de saqueo en el conurbano, ignoradas.

Pero aunque Gerardo Rozin hable con D'elía en tono simpático, como si se tratara de un pro hombre de la patria, el mismo D'elía que golpeó a un manifestante arteramente, el que insultó a Fernando Peña por la radio, el que desea matar a los "oligarcas"; aunque vendan pescado podrido alertando sobre el levantamiento del paro, la realidad siempre les va a pasar por arriba. Como el martes pasado, cuando actuaron de acuerdo a su naturaleza, la de un medio de comunicación. Cuando hicieron las cosas bien. No como hoy.